Andriolos 250 mg/ml (undecanoato de testosterona) vial de 10 ml
Undecanoato de testosterona
Principio activo: Undecanoato de testosterona
Categoría: Esteroide anabólico derivado de la testosterona
Forma de administración: Inyectable
Aceite portador: Aceite de sésamo
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Descripción
El undecanoato de testosterona es una forma de acción prolongada de la principal hormona sexual masculina, la testosterona. Esta hormona desempeña un papel fundamental en el desarrollo de los tejidos reproductivos masculinos, como los testículos y la próstata, y también contribuye a la función reproductiva femenina. Además, es responsable del desarrollo de las características sexuales secundarias, entre las que se incluyen el aumento de la masa muscular y ósea y el crecimiento del vello corporal en los hombres.
Además de sus funciones reproductivas, el undecanoato de testosterona es esencial para la salud general y el bienestar del organismo, y desempeña un papel importante en la prevención de la osteoporosis en ambos sexos. Los niveles insuficientes de testosterona en los hombres pueden causar diversas alteraciones, entre ellas fragilidad física y pérdida de masa ósea.
Desde el punto de vista anabólico, el undecanoato de testosterona favorece el aumento de la masa muscular, estimula la síntesis proteica, acelera los tiempos de recuperación y aumenta las reservas de glucógeno en los músculos. Dado que la testosterona regula numerosos procesos fisiológicos, es una de las hormonas más importantes del cuerpo humano. Por este motivo, los medicamentos a base de undecanoato de testosterona se utilizan tanto en hombres mayores que padecen hipogonadismo relacionado con la edad como, en el ámbito deportivo, como base de los protocolos con esteroides anabólicos.
Mecanismo de acción
El undecanoato de testosterona actúa uniéndose a los receptores de andrógenos y es el precursor de otro andrógeno biológicamente activo, la dihidrotestosterona (DHT), que se forma mediante la acción de la enzima 5α-reductasa. La DHT tiene una afinidad por los receptores de andrógenos aproximadamente cinco veces mayor que la propia testosterona.
Una vez unido al receptor, el complejo hormona-receptor sufre una modificación estructural y transmite la señal al núcleo de la célula, donde los efectos androgénicos se manifiestan mediante la regulación de la expresión de genes específicos del ADN.
El undecanoato de testosterona también puede convertirse en estrógenos bajo la acción de la enzima aromatasa, un proceso conocido como aromatización. En este contexto, son principalmente los estrógenos los que activan el mecanismo de retroalimentación negativa en el eje hipotálamo-hipófisis-testículos, lo que conduce a la supresión de la producción endógena de testosterona en presencia de la administración de hormonas exógenas.
Uso médico
La testosterona está incluida en la lista de medicamentos esenciales de la Organización Mundial de la Salud, lo que confirma su papel crucial en un sistema sanitario básico. Por lo tanto, considerar el undecanoato de testosterona exclusivamente como un esteroide para aumentar la masa muscular es reduccionista: se trata de un medicamento hormonal fundamental.
En el ámbito clínico, el undecanoato de testosterona se utiliza en el tratamientodel hipogonadismo masculino, la disforia de género y, en algunos casos, como parte del tratamiento de formas específicas de cáncer de mama.
Dado que los niveles de testosterona disminuyen fisiológicamente con la edad, para mantener una buena calidad de vida puede ser necesaria una terapia de reemplazo hormonal, también conocida como terapia de reemplazo de testosterona (TRT). El undecanoato de testosterona permite mantener los niveles séricos de la hormona dentro del rango fisiológico, compensando la disminución natural de la producción androgénica relacionada con el envejecimiento.
Efectos sobre el sistema nervioso y cognitivo
En los hombres, el undecanoato de testosterona también influye en diversas funciones cognitivas, entre ellas el estado de ánimo, las capacidades espaciales, la atención y la memoria. Algunas pruebas preliminares sugieren que los niveles bajos de testosterona pueden representar un factor de riesgo para el deterioro cognitivo y, potencialmente, para el desarrollo de la demencia tipo Alzheimer.
En conclusión, en ambos sexos, el undecanoato de testosterona desempeña un papel fundamental en el mantenimiento de la salud general, el bienestar físico y psíquico y la prevención de numerosas patologías.
















